El emperador Moctezuma, preocupado por un mal presagio, le declara la guerra al príncipe que tiene amores con su hija, que muere y su hija se suicida por amor.
Una niña queda fascinada con el espectáculo de marionetas que se presenta en la feria de su pueblo; la titiritera siente que ha recuperado a la hija que perdió.