En el distrito The Fifth Ward, un centro de drogas de Houston, varios residentes presentan las diferentes perspectivas de consumidores y vendedores de drogas.
Vancouver, B.C. se piensa que es un gran lugar para vivir, pero cuando dos bandas rivales pelean su comercio de cocaína, su lado oscuro se convierte en centro
Oakland la octava ciudad más grande de California tiene un comercio de drogas fuera de control, los detectives trabajan contra reloj para detener a los líderes.
Un traficante compra grandes cantidades de heroína y conduce por la I-95 para venderla en Baltimore; un adicto tiene un servicio de taxis para pagar sus drogas.
La actividad policial hizo que las drogas ilegales escasearan en Washington D.C., pero el PCP fue más difícil de eliminar, y sus usuarios tienen psicosis.
Portland se ha convertido en el cielo de los sin techo y de quienes se dedican al negocio de la droga como ocupación, dando muestras gratis para atraer clientes
En la ciudad más grande de Tennessee, los drogadictos están cambiando a heroína cuando uno de los traficantes más grandes de cocaína es echado fuera del negocio
La capital de Utah es una de las ciudades más limpias, seguras de América, pero el abuso de las drogas con receta es enorme, y los carteles mexicanos están ahí.
Mientras la ciudad cuenta las doce campanadas de Año Nuevo, los narcos hacen su operación para satisfacer la demanda de sus productos, pero la policía acecha.
La loca fiesta de dos meses en Nueva Orleáns que conduce al Mardi Grass atrae turistas, pero también atrae a narcos cuando la demanda por drogas se duplica.
4 millones de usuarios de los Estados Unidos han impulsado el precio de la cocaína por encima de la de oro; un distribuidor de Hollywood suministra a clientes.
En Florida las vacaciones de primavera significa una ola de estudiantes hambrientos de drogas y su droga favorita es molly, un peligrosa forma pura de MDMA.
Oakland la octava ciudad más grande de California tiene un comercio de drogas fuera de control, los detectives trabajan contra reloj para detener a los líderes.
Un traficante compra grandes cantidades de heroína y conduce por la I-95 para venderla en Baltimore; un adicto tiene un servicio de taxis para pagar sus drogas.
La actividad policial hizo que las drogas ilegales escasearan en Washington D.C., pero el PCP fue más difícil de eliminar, y sus usuarios tienen psicosis.
Portland se ha convertido en el cielo de los sin techo y de quienes se dedican al negocio de la droga como ocupación, dando muestras gratis para atraer clientes